La Universidad de Washington en Seattle nos ofrece otra maravilla de la Robótica, desarrollando un pez-robot programado para poder nadar gracias a sus aletas y su cola. Con este pez robot podrían, por ejemplo, hacer el seguimiento migratorio de especies como las ballenas, detectar fuentes de contaminación o estudiar la vida marina en general.
El hecho de poder disponer de peces artificiales ha sido siempre uno de los deseos de los oceanógrafos y militares durante años. Al poder estos mimetizar los movimientos de la naturaleza permite a estos robots ser más eficientes y maniobrables, permitiéndolos utilizar en misiones más complejas.
Estos peces pesan 3 kilos y miden medio metro de largo, obteniendo la propulsión por la cola y la estabilidad por las dos aletas laterales. Esto permite al pez moverse en cualquier dirección y hacer giros cerrados, incluso nadar hacia atrás.
Cada pez tiene un ordenador a bordo, sensor de profundidad y compás, así como un transmisor de radio.
La agendia militar americana DARPA está desarrollando los llamados Robots Químicos (ChemBots), que pueden con su forma líquida transformarse y pasar por pequeñas rendijas.
En otras palabras, van a crear lo que sería lo más parecido al famoso T-1000 de la película Terminator 2.
La Universidad de Aberystwyth, en el Reino Unido, ha desarrollado un barco capaz de cruzar el Atlántico propulsado unicamente con energía solar.
El barco se llama “Pinta el Robot”, en honor a la carabela de Cristibal Colón, y partirá el próximo octubre desde Portugal llegando al Caribe tres meses después.
Se trata de que este barco-robot demuestre su potencial en llevar a cabo investigaciones en lugares remotos o peligrosos. Pinta alcanza una velozidad máxima de 4 nudos pero llevará una media de 2 nudos y medio.
De hecho, Pinta es una versión pequeña y barata de un barco robot mucho mayor, el Beagle B, que tiene un precio de 50.000 Euros, mientras que el de Pinta cuesta sólo unos 3.000 euros.